Ing. Carlos Lozada García
Presidente de la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú (AGALEP)
Iniciamos el 2025 con optimismo y grandes retos para la ganadería peruana. La recuperación de nuestro sector percibida en el año que pasó debe servir como base para un crecimiento sostenido en el presente. Los ganaderos han demostrado resiliencia, pero ahora debemos mirar hacia adelante y apuntar hacia la exportación como un objetivo estratégico.
El 2024 fue un año de consolidación para la ganadería lechera nacional. A pesar de los desafíos climáticos en Cajamarca y Amazonas, donde una sequía prolongada afectó significativamente la producción, el resto del país experimentó condiciones favorables. La buena temporada de lluvias en la sierra centro y sur, junto con temperaturas ideales en la costa, permitieron una mayor disponibilidad de forraje y un rendimiento productivo competitivo. Además, la estabilización de los precios de los granos garantizó costos de producción accesibles.
La apertura del Puerto de Chancay representa una gran oportunidad para el sector, al facilitar el acceso a mercados internacionales, particularmente en Asia, una región con creciente demanda de productos lácteos y cárnicos de calidad. Para aprovechar al máximo este nuevo panorama, es fundamental que nuestra ganadería eleve sus estándares de producción y se alineen con las exigencias de los mercados globales.
Para ello debemos priorizar ciertas estrategias:
- Fortalecimiento de la Trazabilidad: Los sistemas de identificación universal, el registro de productores y el control de tránsito interno son pasos imprescindibles. Esto no solo garantizará la seguridad de nuestros productos, sino que también generará confianza en los compradores internacionales.
- Sanidad Animal: Es esencial ampliar los programas de prevención de TBC y Brucella, así como implementar medidas para controlar enfermedades como la Leucosis, el IBR y el BVD. Estos esfuerzos no solo mejorarán la salud del ganado, sino que también aumentarán la productividad y la calidad del producto final.
- Agilizar Protocolos Sanitarios: Senasa debe trabajar de manera coordinada con los países interesados para establecer protocolos de seguridad sanitaria eficientes. Este es un requisito indispensable para el ingreso a mercados altamente regulados.
En el campo, la calidad de la producción debe ser prioritaria. Tecnologías modernas y prácticas avanzadas son herramientas esenciales para competir en un mercado global:
- Buenas Prácticas de Ordeño: Garantizar la higiene del ordeñador, la ubre, las instalaciones y los equipos es fundamental. Además, una rutina eficiente de ordeño reduce el riesgo de contaminación y mejora la calidad del producto.
- Enfriamiento y Almacenamiento Adecuados: Minimizar el tiempo entre el ordeño y el enfriamiento asegura la frescura de la leche, un factor clave para la exportación.
- Envases de Alta Calidad: Sustituir los plásticos por acero inoxidable o aluminio es una inversión que garantiza la integridad del producto.
La ganadería peruana tiene un potencial inmenso y la apertura del Puerto de Chancay abre una ventana hacia un mundo de oportunidades, pero también nos exige prepararnos mejor en este 2025. Con una producción de alta calidad, un enfoque en la sanidad animal y el cumplimiento de estrictos protocolos de exportación, podemos transformar al sector con miras a ser un motor económico de alcance internacional.


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