Autor: MSc. Esp. MVZ Ricardo Lizarzaburu Castagnino
Gerente técnico – BAUME
El eslabón perdido en el establo
En nuestro trabajo, nos encontramos constantemente con una serie de dificultades, como puede ser por ejemplo alguna enfermedad metabólica o infecciosa, problemas de claudicación, animales enfermos luego del parto, producción de leche que no cubre nuestras expectativas o poca ganancia de peso, claudicaciones, en fin, sabemos todos lo que nos preocupa. Sin embargo, podemos observar que constantemente aparecen nuevos productos en el mercado, sean fármacos, aditivos o incluso tecnología, que tienen como principal objetivo hacernos la vida más sencilla o fácil. Sin embargo, ¿no te pasa, a veces, que sientes que algo falta dentro de tu establo? ¿No tienes la sensación de que a pesar del esfuerzo que haces al colocar nuevos productos, aditivos o aplicar las vitaminas o minerales que te aconsejan, sigues viendo algunos animales con problemas de salud? Si tu respuesta es sí, este artículo de opinión es para ti.
Hacemos el esfuerzo de calibrar las dietas, llamar a los mejores asesores y profesionales del sector para que nos ayuden a corregir algunos parámetros, escuchamos a gente muy preparada que nos explica sobre nuevos productos en el mercado que pueden ayudar a prevenir o controlar enfermedades que sabemos nos quitan mucho dinero (y tiempo también), como son por ejemplo acidosis, cetosis, hipocalcemia, metritis, mastitis y probamos; probamos el nuevo aditivo que ha salido al mercado, probado en diferentes partes del mundo con buenos resultados. En ocasiones, la respuesta de los animales es muy buena, nos alivia, nos deja tranquilos y nos quita estrés, pero en otras ocasiones, no vemos que eso suceda y tenemos la tendencia de criticar aquello que hemos comprado porque simplemente nos parece que no vale.
En mi establo o cuando brindo asesorías, analizo todos los KPI’s (indicadores claves de desempeño) buscando integrar todas las variables para poder tener un panorama completo de la situación y no sólo dar una recomendación muy puntual sobre algún punto en específico por el cual me han llamado, sino ofrecer la mayor cantidad de respuestas a los problemas o causas extras que he encontrado. Esto si bien puede ser bueno, genera que muchas veces las respuestas que brindo o consejos parezcan intrincados cuando realmente no lo son, es el lenguaje que uno debe de utilizar y el que, minerales como el Magnesio, al estudiarlo y aplicarlo en mis cabras, me han enseñado a ser más puntual. Con una buena aplicación de un concepto claro y concreto, puedes tener no un resultado, sino varios positivos.
Mas allá de un simple Buffer
Cuando ingreso a trabajar en el área de salud y sanidad animal, siempre aparece un componente nutricional que se relaciona con todos los componentes del bienestar y salud de los animales, permite un correcto desempeño fisiológico, neurológico, ruminal e inmunológico, y este es el Magnesio, al que no veo se le este dando mucha importancia a nivel nutricional o médico en general. Por ejemplo, a nivel de los Buffers orgánicos de Lithothamnium calcareum; el enfoque radica en la capacidad de “secuestro” de ácido láctico en el rumen, pero no en el aporte de magnesio como colaborador fisiológico en una serie de procesos orgánicos fundamentales para el animal. Y este ejemplo del Lithothamnium, en donde sabemos que es un Buffer muy bueno y que además aporta Magnesio orgánico, es clave para poder ser más eficientes y vivir tranquilos viendo resultados positivos dentro de nuestro establo.
El Magnesio fue reconocido como un mineral esencial en 1925 (Aikawa, 1961) y es un cofactor de muchas enzimas e influencia la actividad de más de 300 enzimas celulares que están relacionadas con el metabolismo energético, síntesis proteica, crecimiento celular y reproducción, síntesis de ADN y ARN, y en la estabilización de membranas mitocondriales (Shills, 1997).
Alrededor del 70% del Magnesio corporal está almacenado en los huesos (Hays and Swenson 1993), lo que indica que el Magnesio es importante en la mineralización del tejido óseo. Sólo el 1% se encuentra a nivel extracelular y el 29% se encuentra a nivel intracelular. De hecho, después del potasio, el Magnesio es el catión más abundante dentro de las células.

Funciones críticas: ¿por qué el Magnesio es vital?
- Metabolismo energético: es esencial para la activación de enzimas que procesan carbohidratos y lípidos. Forma el complejo MgATP involucrado en procesos como glucólisis, ciclo de Krebs, fosforilación oxidativa, etc. Activa enzimas como piruvato deshidrogenasa, hexoquinasa (glucólisis) o piruvato Carboxilasa (Ciclo de Krebs). Potencia la acción del transportador de glucosa GLUT4, mejorando la sensibilidad a la insulina de la célula. Esto tiene importancia en vacas en transición, sobre todo en vacas por parto debido a la reducción de la sensibilidad a la insulina, la que conduce a una resistencia a la insulina y luego a una Cetosis si otros componentes metabólicos están presentes. Participa además en la formación de enlaces acil – CoA, relacionados con el metabolismo de las grasas.
- Control Neuromuscular: su deficiencia causa tetania hipomagnesémica, que puede ser mortal. Esta se observa cuando los niveles de Magnesio son menores a 0.7mmol/L (Kemp, 1963). Tiene directa relación con los casos de Hipocalcemia clínica y sub – clínica, pues contribuye mediante una serie de mecanismos al mantenimiento correcto de los niveles de calcio sérico. Actúa como bloqueador de calcio en la membrana, actuando como un relajante muscular (Kathleen y Escott-Stump, 2009).
- Balance de Calcio: Es necesario en la paratiroides para la Secreción de Paratohormona, hormona encargada de la remoción de calcio óseo que sirve luego en la formación de calostro y leche. Si los niveles son bajos, la secreción de la hormona también y existe riesgo de que los animales, principalmente las vacas de alta producción lechera condicionadas por, especialmente, factores genéticos, sufran de esta enfermedad metabólica.
- Función renal: se considera al riñón como el órgano fundamental en la homeostasis del magnesio, pues es este quien lo excreta. Estabiliza ATP y es esencial para la actividad de numerosas ATPasas en epitelio renal, influye en transportadores y canales transcelulares en el Asa de Henle, interviene indirectamente en la permeabilidad para celular y modula la función de cotransportadores y mantiene el potencial luminal. Para que el riñón sintetice vitamina D requiere de calcio, y el calcio es absorbido en el intestino gracias al Magnesio.
Como vemos, el Magnesio es muy importante para muchísimas funciones corporales; permite la absorción de calcio (contracción muscular, relajación muscular, prevención de hipocalcemia), es necesario para la acción y funcionamiento de la Paratohormona (remoción de calcio óseo), mejora la función renal (puede relacionarse con acidosis metabólica), mejora la sensibilidad a la insulina (prevención y control de cetosis, hígado graso y aceto – acidosis), mejora la inmunidad, reduce los niveles de irritación e hiperexcitabilidad, relaja al animal, reduce el dolor corporal por cortisol, mejora la función cardiaca, contribuye a la hidratación, regula los niveles de fósforo, etc. Y está ahí, frente a nosotros, siempre ha estado ahí.
Si hablamos de una enfermedad en particular y de quien nos dicen que debemos usar aditivos para prevenirla, es la Hipocalcemia. Esta se genera por los bajos niveles de calcio, generalmente en vacas de 3 partos o más y puede ser en gran medida, porque la vaca no tiene la sensibilidad a la Paratohormona, esta no funciona correctamente o las reservas de calcio son reducidas. Esta enfermedad genera a su vez una serie de complicaciones, desde la paresia del animal post – parto, metritis, mastitis, retención de placenta o incluso la muerte el animal. Generalmente, intentamos reducir de forma significativa el DCAD (diferencial catión – anión, en donde actúan como cationes el calcio, potasio y sodio principalmente, mientras que como aniones sirven el azufre y cloro). Mientras más bajo sea el DCAD, existe una menor proporción de cationes, que pueden causar problemas como hipocalcemia en vacas post parto pues inactivan la función de la Paratohormona. Por esta razón, se incluye en las dietas de vacas pre – parto sales aniónicas, que lo que intentan es reducir lo más que se pueda el DCAD; teóricamente funciona.
La pregunta que sigue ahora es: ¿Por qué a veces, aun utilizando sales aniónicas, puedo seguir observando problemas relacionados con hipocalcemia? Existen muchas variables, pero hay una que en mi día a día observo, y es el Magnesio. Si las sales aniónicas que utilizas no contienen Magnesio y si tu aporte de Magnesio en las dietas de las vacas es bajo o no está en el rango óptimo (0.25 a 0.3%), así coloques sales aniónicas, Calcio coloidal inyectable pre – parto, bolos de Calcio vía oral, la Paratohormona en la etapa de pre – parto no se ha activado de manera correcta, la absorción de Calcio a nivel intestinal no es la adecuada, el riñón no sintetizará vitamina D de forma correcta y el problema que observas seguirá ocurriendo.
El usar Magnesio en niveles óptimos te ayudará a prevenir hipocalcemia, mejorar el sistema inmune, mejorar la función renal, corregir picos de acidosis a nivel ruminal, reducir el dolor corporal por cortisol en tus animales, relajarlos. Un animal relajado, se echa y rumia, más rumia menos acidosis y mayor producción, sea de leche o carne. Además, un animal relajado pelea menos y, por lo tanto, tienes menos de esos casos en los que tienes que ir a curar golpes o heridas. Un solo mineral y mira el impacto que puede causar en tu establecimiento.
¿Cómo aportar más Magnesio en tu dieta? Formulando una dieta equilibrada usando primero los insumos que aporten mayor cantidad de Magnesio sin reducir el aporte de otros nutrientes. Si te falta Magnesio en la dieta, te recomendaría que uses algún aditivo que lo aporte pero que además haga otras funciones. Esto cumple para todos los aditivos; debe de tener un objetivo principal, pero al menos 3 a 5 funciones secundarias, así le podrás sacar mayor provecho a la inversión que estas realizando.
Personalmente uso niveles de Magnesio en mis cabras que oscilan entre el 0.29 a 0.3% de alta biodisponibilidad sin utilizar más aditivos que un buen núcleo que aporta vitaminas, minerales inorgánicos y orgánicos, pared celular de levadura, levadura viva y además uso un secuestrante de micotoxinas 70% pared celular y 30% aluminosilicatos que además aporta aminoácidos, y sinceramente, vivo tranquilo.
Apuesta por Magnesio, los de perfil bajo son más efectivos.



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